Los incendios forestales no les han dado un minuto de descanso a los bomberos de Bogotá en este comienzo de año. Solo en los tres primeros días de enero atendieron 30 incendios forestales, de los cuales 19 fueron incendios grandes y 11 fueron conatos, es decir, afectaron entre 0 y 5 mil metros cuadrados.
Hoy lunes tuvieron que atender varios frentes en los cerros orientales en San Cristóbal Sur, en el cerro del tanque El Silencio (arriba del parque Nacional) y en el suroccidente, en la localidad de Bosa.El foco de El Silencio unos 1000 metros cuadrados de afectación y es atendido por una máquina y 10 miembros del Cuerpo de Bomberos de Chapinero.
El lugar está ubicado en la parte alta del Parque Nacional. Las llamas de 40 metros de altura se pueden divisar desde varios puntos de la ciudad.
Desde el 2007, Bogotá no tenía una temporada de emergencias forestales tan crítica. Ese año, en los primeros tres meses, los bomberos atendieron en total 551 incidentes forestales: 483 incendios y 68 conatos. Eso implicó un promedio de 6 casos al día, cuatro menos de los que ha tenido que atender comenzando el 2010.
Lo que más preocupa a los bomberos es que en los últimos dos años las cifras de incendios forestales habían bajado en relación con el 2007: en el primer trimestre del 2008 se atendieron 217 incendios forestales y en el primer trimestre del 2009, 132 incidentes entre conatos (70) e incendios (62).
El problema es que la falta de lluvias y las altas temperaturas no son las principales causantes del problema. Bomberos no ha terminado de evaluar, pero advierte que muchos casos han ocurrido por negligencia de los ciudadanos o por manos criminales.
Para Mauricio Toro, director del Cuerpo de Bomberos, no hay entidad, por más preparada y mejor dotada que esté, capaz de enfrentar incendios provocados por manos irresponsables o criminales: se calcula que el 90 por ciento de estos eventos se presenta por culpa del hombre. Lo dice porque cuenta con un equipo de 480 hombres capacitados en atender incendios forestales, muchos de los cuales viajaron a España y Chile para reestrenarse, después de la temporada del 2007, cuando se presentó una de las temporadas más críticas en esta materia.
El coordinador de emergencias de la Defensa Civil de Bogotá, Ederley Torres, explicó que los incendios pueden estar motivados por las heladas que en la madrugada queman vegetación autóctona de los cerros orientales y al día siguiente la deja seca y susceptible de quemarse con las altas temperaturas estivales.
Todas las autoridades ambientales encabezadas por el ministro colombiano de Ambiente, Carlos Costa, recomiendan a la comunidad que en sus paseos por los cerros no arrojen basuras, no hagan fogatas y que colaboren con la información de que dispongan cuando se produzca un incendio.
Costa advirtió en la emisora Caracol Radio de que "todo el país" se encuentra en una situación de alerta "porque las temperaturas están subiendo, la superficie está muy seca y en la medida en la que vaya acrecentándose este verano vamos a ver más y más incendios en todo el país".
Además, recordó que el Congreso colombiano aprobó el pasado año una ley del nuevo régimen sancionatorio ambiental que permite aumentar las multas a los infractores ambientales, la confiscación de sus bienes y la imposición de penas de cárcel.
Los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Nariño y Córdoba presentan cerca de una veintena de incendios que mantienen en alerta a las autoridades ambientales del país.
Los incendios se dan con frecuencia durante las dos temporadas secas en Colombia, a principios y a mediados de año, pero este 2010 la situación se ha visto agravada con el fenómeno de "El Niño", que ha acentuado las sequías y ha motivado un aumento importante de las temperaturas.